miércoles, 22 de febrero de 2012

Mi estilista Alicia





Alicia, tiene una peluquería  justo en frente de mi casa entre Paquita la panadera y "la hierbas" conocida así por su herbolario.

Siempre que entro en su peluquería, me invade una sensación de bienestar difícil de explicar, será quizás por el ruido ensordecedor de los secadores, el olor a laca, el papel de plata en las cabezas, o las señoras gritándose unas a otras, pero es un ruido tan familiar, que a mí particularmente no me molesta.

Lo primero que hay que hacer al entrar en la peluquería incluso antes de saludar y si es necesario empujando al que se ponga en medio, es coger lo más rápidamente posible el "Hola" que normalmente ya lo ha cogido otra señora y lo agarra como si fuera el último "Hola" de la tierra!! todas sin excepción hacemos lo mismo, lo cogemos, lo abrimos y NO LO LEEMOS, pero dá mucha tranquilidad tocarlo mientras la señora de al lado se muere por tenerlo en sus manos.

Cuando me instalo para que me laven el pelo, siempre digo lo mismo - champú normal y crema, no doy opción a historias de queratinas y colágenos brasileños que te intentan vender metiéndote la típica cuñita de "tienes un pelo precioso, lástima que...esté tan apagado, así que me relajo y cuando la que me lava hace el más mínimo amago de masaje, digo: ¡Ay por Dios que gusto, que manos tienes! y eso inevitablemente conduce a un masaje más largo, nunca falla, es una estrategia infalible y yo me muero del gusto.

Si he tenido la suerte de pillar el "Hola", me voy del lavabo al tocador con la revista bien cerradita y agarradita en mis manos y la coloco en mis rodillas esperando ansiosa a que me quiten la toalla para poder por fín relajarme y leer,. Pero no, ahí es cuando Alicia se viene arriba y empieza a hablar sin parar y como por arte de magia la seguimos todas a la vez como poseídas, hablando de mil temas que entrelazamos con una habilidad asombrosa, que si las dietas milagro, que menudo desastre el pollo al curry de ayer ¡qué soso estaba!, que si la baba de caracol para las arrugas, el veneno de serpiente, el champú para caballos y el alpiste para el colesterol es todo una gran estafa... Que qué antipáticos son en el barrio, que quien cojones habrá hecho el casting dice Alicia...

Ah! pero no os creáis que sólo hablamos de temas banales éh! que también hablamos de Intereconomía, de exposiciones y de tíos imponentes, y francamente de poco más pues ya os digo que con tanto ruido es dificil profundizar...
Me he fijado, que siempre, pero siempre, hay una señora esperando mucho rato en la caja intentando pagar y despedirse, pero a la vez intuyes que sin mucha prisa pues sigue hablando y tú desde el tocador ves moverse su boca sin parar y asientes a lo que crees que dice con monosílabos aprobatorios de vez en cuando.

Cuando finalmente acaban de peinarte, te dan un espejo que yo rechazo sistemáticamente pues pienso que es preferible no ver lo que te han hecho por la espalda durante esa hora en que no hemos parado de hablar y durante la cual se ha encendido y apagado el secador unas doscientas veces y enrollado el cepillo en tu pelo otras doscientas, así que pa'qué forzar digo yo, con el buen rato que he pasado...

Pues eso, que intento pagar esperando por supuesto en la caja y pensando que se nos han quedado muchos temas en el tintero, hasta que una señora que entra en la peluquería me saca de mis pensamientos más profundos diciéndome: -
¿Es suyo el "Hola" señora? o de la peluquería,
Upss, pues ya no lo sé, creo que es parte de mí, pienso yo, pero amablemente se lo doy, eso sí, con cierta rabia de haberlo tenido en mis manos y no haberlo aprovechado.








1 comentario:

  1. Me encantan los dos dibujos, y los textos son geniales!!! que gran verdad lo del "Hola" :)

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